HOY, FIESTA DEL CUERPO Y LA SANGRE DE CRISTO Y DÍA DE
LA CARIDAD, ES LA COLECTA EXTRAORDINARIA DE CÁRITAS
La fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo en la que se conmemora la donación total que de sí mismo hace nuestro Redentor en el Sacrificio de la Misa y en el sacramento que alimenta nuestras vidas, nos exige que, como consecuencia, abramos nuestro corazón a las necesidades de ajenas. Imposible recibir el Pan de vida si en el interior del que se acerca a la Mesa de la Eucaristía anida el egoísmo o la falta de caridad. La reciprocidad a un amor tan grande como el que el Señor ha puesto de manifiesto al dar su vida por la salvación de los hombres, nos pide una respuesta también de amor.
Pero Jesucristo no reclama ese amor para sí, sino que lo proyecta sobre los necesitados, los pobres, los que sufren. Claramente dijo que lo que hagamos en favor de los hermanos más pequeños se lo hacemos a Él, y lo que dejemos de hacer, lo dejamos de hacer con Él (ver Mt 25, 40.45). San Pablo invitaba también a los cristianos de su tiempo a alegrarse con los que se alegran y a llorar con los que lloran (ver Rm 12, 15). El Señor, en el Evangelio de hoy, día de su Santísimo Cuerpo y Sangre, nos dice también: “Dadles vosotros mismos de comer” (Lc 9, 13).
+ Julián López, obispo de León

Lucas 9, 11-17
La Buena Noticia
PAN QUE DA VIDA AL MUNDO
Un Corpus profundo, real, interior que se hace fiesta del alma. La Eucaristía no es estar solo con Cristo en una relación intima. Significa salir con Él por las calles, meterse en la aventura de los hombres. No basta sólo con creer en la “presencia real”, es necesario asegurar la presencia real de Cristo en este mundo a través de nuestro testimonio, de nuestro compromiso por satisfacer el hambre de los hombres. Pan partido, repartido. Pan que nos quema entre las manos y en el alma y que nos impulsa a ser constructores de fraternidad y solidaridad. La Eucaristía es una invitación a aproximar y a poner el pan de Jesús en medio del mundo. Entonces, la vida multiplicada está más cerca de nosotros. Jesús no hace montañas de pan, sino que invita a unos hombres a repartir lo suyo con los demás. ¡Qué lejos andamos de creer en el milagro de la solidaridad! La solidaridad no son montañas de pan, sino ese pequeño y diminuto milagro de repartir y compartir.
El problema del hambre comienza en el corazón humano que se cierra a reconocer a una persona como hermano y a comer con él compartiendo nuestro pan. Queremos llegar al corazón de ese hombre para invitarle a cambiar de actitudes y de comportamiento.
Un nuevo misterio. Un compromiso de pan en nuestras manos. Muchos granos que se juntan para hacer Pan y hacer Iglesia. La Iglesia del futuro tendrá que ser la Iglesia del amor y de la solidaridad. Una Iglesia que se hace Eucaristía.
La Iglesia hace la Eucaristía, se hace don y pan, como su Señor, para la vida del mundo. Por eso es una Iglesia servidora de todas las hambres y de toda la sed de ser humano y promueve entre los hombres el hambre de Dios, la única que da sentido y plenitud a nuestras vidas.
Agenda Parroquial
* Domingo, 6. El Cuerpo y la Sangre de Cristo.
En todas la Misas:
- Colecta extraordinaria del “Día de Caridad”
10’30h en el Templo Parroquial:
- Misa solemne, por las Congregaciones Eucarísticas. A continuación: Procesión.
* Martes, 8.
22h en el Centro Parroquial:
- Reunión informativa de padres sobre el CAMPAMENTO DE VERANO: “Guardiola de Berguedà 2010”. Desde las 21’30 hasta las 22h y tras la reunión: inscripciones para el Campamento.
* Miércoles, 9.
20’30h en el Centro Parroquial:
- Catequesis Pre-bautismal (padres y padrinos).
- Reunión informativa (con proyección de fotografías) de la Peregrinación Parroquial de este verano tras las huellas de San Pablo en Turquía.
* Jueves, 10.
18h en el Templo Parroquial (Capilla):
- Catequesis sobre la Unción de Enfermos para quienes vayan a recibirla el domingo 8 de Junio.
A continuación:
- Confesiones para los enfermos y mayores que van a recibir la Unción de los Enfermos (y para todos los demás que deseen confesarse).
De 19 a 21’30h en el Centro Parroquial:
- Inscripciones para el Campamento de Verano: “Guardiola de Berguedà 2010”.
* Viernes, 11. Sagrado Corazón de Jesús.
“CLAUSURA DEL AÑO SACERDOTAL"
En el Templo Parroquial:
- 19h: Exposición del Stmo., Bendición y Reserva.
- 20h: Misa Solemne al Sagrado Corazón de Jesús.
* Domingo, 13. Día del Enfermo y los Mayores.
12´30h en el Templo Parroquial:
- Misa de la Administración de la Unción de los Enfermos y del “Homenaje a Nuestros Mayores”.
14h en el Colegio Parroquial:
- Comida – Homenaje a Nuestros Mayores.
20h en la Capilla de Saplaya:
- Comienza el horario de verano: Misa a las 20h.
CARTA DE LA SEMANA
Queridos amigos:
En la misa del martes pasado leíamos aquel pasaje evangélico (Mc 12, 13-17) en el que los jefes de los judíos enviaron a Jesús una buena delegación de fariseos y herodianos -todos juntos en unión- para cazarlo con una pregunta - trampa: si era lícito o no, según la ley de Moisés, pagar el tributo al César. Trampa, porque si decía que sí, le acusarían de “colaboracionista” con el poder romano... y, si decía que no, irían a Pilato con el disparate de que Jesús era un “enemigo del César” -lo que de hecho hicieron los sumos sacerdotes y el sanedrín el pleno cuando lo entregaron al procurador romano para que lo condenara a muerte. Pero Jesús, a quien aún no le había llegado su hora, esta vez se salió de rositas (¡al Capitán Trueno con pistolitas de agua!) y los que habían ido por lana, salieron trasquilados: “se quedaron atónitos” (Marcos), “sorprendidos al oír aquello, lo dejaron allí y se marcharon” (Mateo) o “sorprendidos por su respuesta, se callaron” (Lucas).
Hoy, fiesta del Corpus, traigo a colación este texto no tanto por la pregunta, sino por la respuesta del Señor: “Lo que es del César pagádselo al César, y lo que es de Dios a Dios”. Imaginemos por un momento que estamos dispuestos a pagarle a Dios lo que es suyo (el César ya se las arregla para que le paguemos su parte, a buenas... o con recargo) ¿cómo podemos pagarle su parte a Dios? Esta cuestión ya se la planteaba el autor del Salmo 115 varios siglos antes de Cristo: “¿Cómo le pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho?” La respuesta la da el propio salmista, en términos que nosotros, los cristianos, interpretamos en clave eucarística: “Alzaré la copa de la salvación invocando su nombre. Cumpliré al Señor mis votos en presencia de todo el pueblo”.
El autor de este salmo, agradece a Dios que le haya librado de su angustia como el buen israelita que es: ofreciéndole el sacrificio de acción de gracias al que se había comprometido con un voto solemne. Pero sus palabras, inspiradas por el Espíritu Santo, tienen una trascendencia que ni él mismo pudo sospechar y que, sólo a la luz del la Institución de la Eucaristía y de la Pascua de Jesús, adquieren su profundo y verdadero sentido: Celebrar, unidos a Jesucristo, el memorial del Señor muerto y resucitado “alzando la copa de la salvación”, es la única manera de que nosotros podamos “pagar” adecuadamente al Señor todo el bien que hemos recibido de su divina gracia. La Eucaristía -que significa acción de gracias- actualiza el misterio de nuestra redención, por eso sólo ofreciendo a Dios Padre el sacrificio vivo y santo, el pan de vida eterna y la bebida de salvación que es el mismo Cristo, podemos corresponder -“pagar”- a Dios todo el bien que nos ha hecho por su Hijo: el perdón de los pecados y la gracia de haber sido llamados a ser hijos de Dios en el Hijo.
Pero hay más. La Eucaristía -la acción de gracias que ofrecemos a Dios Padre “por Cristo, con Él y en Él”, no la podemos celebrar de cualquier forma. Nos lo recuerda esta fiesta del Corpus, unida sustancialmente al Día de Caridad -como nos lo recordaba la otra gran celebración eucarística, la del Jueves Santo, que es también el Día del Amor Fraterno. Decimos: “¿Eucaristía sin amor fraterno? ¡Imposible!” y lo dice también san Pablo: “Cuando os reunís en comunidad, os resulta imposible comer la Cena del Señor, pues cada uno se adelanta a comerse su propia cena, y mientras uno pasa hambre, el otro está borracho […] En esto no os apruebo” (1 Cor 11, 20-22). La relación entre “pagarle al Señor todo el bien que me ha hecho” y compartir con el hermano, es de suyo, indisoluble; de modo que cuando el Señor nos llame para su Juicio (de misericordia), nos dirá: “venid benditos de mi Padre […] porque tuve hambre y me disteis de comer, sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme” (ver Mt 25, 31-40). Lo “raro” de este texto no es sólo esta relación entre la Eucaristía y el amor al prójimo... sino que ni los justos ni los réprobos tuvieran conciencia de haber socorrido -o haber dejado de socorrer- a Cristo: unos y otros, a quien creían haber asistido -o no- era a su prójimo. Es el mismo Jesús quien disipa cualquier duda al respecto: “cada vez que lo hicisteis -o no- con uno de éstos, mis humildes hermano, conmigo lo hicisteis” (o no lo hicisteis).
Sin amor fraterno nuestro culto sería ese “culto vacío” que el Señor detesta: “no me traigáis más dones vacíos, más incienso execrable…” (Is 1, 13). La respuesta, pues, a ¿cómo le pagaréal Señor…? es tan simple y tajante... que casi duele: Él acepta como “pago” por todo el bien que nos ha hecho que participemos de su Cuerpo entregado y su Sangre derramada… y si nosotros vivimos derramados y entregados a sus -nuestros- humildes hermanos. Cordialmente:

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Cáritas Parroquial Alboraya
Frente al egoísmo: gratuidad.
En el Día de Caridad miramos a este mundo nuestro y gritamos:
<<¡Qué poca caridad, y qué poca solidaridad, y qué poca justicia, y qué poca libertad!>>; y aun podríamos decir: <<¡Qué poca humildad!>>.
La imagen que da nuestro mundo no es la del buen samaritano, sino la del rico Epulón: unos pocos <<epulones>> y un sinfín de <<lázaros>> agonizantes.
Pero en el Día del Corpus levantamos también nuestra mirada al Cuerpo y la Sangre de Jesucristo, y no podemos menos de exclamar: <<¡Qué generosidad, y qué amor, y qué cercanía, y qué libertad, y qué humildad!>>.
Porque vio a los hombres hambrientos, Cristo multiplicó los panes, gratis, sin buscar siquiera el aplauso o el afecto. Porque vio a los hombres con hambres más hondas, Cristo se hizo Pan y se partió para que comieran, gratis, sin exigir recompensa alguna. Y porque vio a los hombres tristes, Cristo se hizo Vino y se ofreció para ser bebido, gratis, sin pedir contrapartidas.
La Eucaristía, memorial de la mayor entrega y estímulo para vivir nosotros entregados. Quien come este Pan tiene que aprender a hacerse pan, de la misma forma, desde la gratuidad.
No nos gusta lo que vemos en nuestra sociedad, nos duele ver cada día el sufrimiento que provoca la pobreza, la exclusión, la marginación, la injusticia. Con nuestro compromiso de vida a favor de los últimos, creemos que es posible otro estilo de vivir, un mundo para todos y de todos donde no haya últimos ni excluidos, porque estamos convencidos de que <<Mucha gente pequeña, haciendo muchas cosas pequeñas, en muchos lugares pequeños, pueden cambiar el mundo>>.
Hoy la colecta es para Cáritas Diocesana. Demos fe que comemos a Cristo y bebemos a Cristo, y desde la gratuidad y el amor hagamos realidad un mundo justo.
Equipo de Cáritas Parroquial
Cáritas Valencia atendió a 54.000 personas sin recursos en 2009, un 31 % más que el año anterior por la crisis. La entidad ha hecho hoy pública su memoria de actividades.
VALENCIA, 3 JUN. (AVAN).- Cáritas Diocesana de Valencia y las 408 Cáritas Parroquiales que hay en la Archidiócesis Valentina atendieron a 54.000 personas sin recursos el pasado año, un 31% más que el año anterior. La entidad ha presentado esta mañana en su sede diocesana su memoria anual de actividades, correspondiente al año 2009, en un acto presidido por el Obispo Auxiliar, Monseñor Enrique Benavent.
Del total de atendidos, un 41% acudía por primera vez a Cáritas para solicitar ayuda. Además, en 2009 la entidad registró un aumento de un 54% en el número de españoles atendidos y de un 21% en el de extranjeros. En números absolutos, el 63% de los atendidos fueros inmigrantes y el 37% españoles, según ha detallado Amparo Moreno, directora de Acción Social de Cáritas Diocesana.
Las cifras "reflejan el impacto de la crisis, sobre todo en las personas más vulnerables", ha manifestado Vicent Andrés, coordinador de Acción Social de la entidad. De hecho, desde 2005 el número de personas atendidas por la institución caritativa ha aumentado en un 75%. El incremento es "especialmente significativo desde 2007, cuando empezamos a detectar los primeros efectos de la crisis", ha precisado Andrés. Además, en lo que va de 2010, "esta tendencia se mantiene, y cada vez son más las personas que acuden a Cáritas", ha añadido.
Por otra parte, cerca de un 80% de los atendidos en 2009 recibieron ayudas en los servicios de acogida de las Cáritas Parroquiales, sobre todo para pago de alquileres, luz, agua y teléfono, así como para alimentos, medicinas y libros escolares. El 20% restante fue atendido en los programas de Cáritas Diocesana para personas enfermas de sida, inmigrantes sin recursos, niños de familias desestructuradas, mujeres en riesgo de exclusión social o personas sin hogar.
Entre otras acciones, Cáritas ofreció atención jurídica y clases de castellano a 27.000 inmigrantes; gestionó 1.400 ofertas de empleo; dio formación laboral a 243 parados; y abrió cuatro economatos, con lo que ya cuenta con 21 en la Archidiócesis de Valencia.
La atención a un mayor número de personas por parte de Cáritas "ha sido posible gracias a que también están aumentando los donativos que recibimos", así como "el número de colaboradores", ha señalado Concha Guillén, directora de Cáritas Diocesana. Además de los donativos, en 2009 Cáritas ha recibido la donación de dos viviendas y la cesión de otras cuatro para personas marginadas.
Según su memoria de actividades, Cáritas Diocesana ingresó el pasado año 3.495.000 euros, frente a los 3.484.000 euros de 2008. En total, en 2009 invirtió 3.498.000 euros, el 59% en proyectos de acción social, mientras que el resto lo dedicó a otras instituciones benéficas, así como a campañas de sensibilización y de animación, entre otras partidas.
Durante la rueda de prensa en la que Cáritas ha presentado su memoria, Vicent Andrés, al referirse al "contexto actual en el que se quiere recortar las ayudas sociales", ha advertido que "reducir la inversión social ahora es una contradicción porque es cuando más se necesita".
Asimismo, ha incidido en que algunas de las subvenciones de la Administración a Cáritas para proyectos solidarios "se están ralentizando mucho", lo que supone "una señal de alarma". Por ello, ha pedido que "se refuercen los servicios sociales".
A su vez, Monseñor Benavent ha señalado que en un "tiempo difícil como éste", la labor de Cáritas y la solidaridad de los valencianos son "esperanzadoras". Igualmente, ha pedido a los 3.400 voluntarios de Cáritas en la diócesis de Valencia y a los benefactores de la entidad "que no se cansen en su ayuda" y que "se comprometan personalmente" con esta causa. El prelado ha recordado también que "la Administración debe estar al servicio de todas las personas" y que "no debe olvidar a los más pobres".
Con motivo del Día de Caridad, que la Iglesia en España celebra el domingo día 6 de junio, las colectas de todas las misas dominicales serán destinadas a los proyectos de Cáritas a favor de personas sin recursos.